23 – Editorial

Cosmos y Gotas de tinta:  del mimeógrafo a la web

Hace 52 años nació Cosmos, un periódico estudiantil de bachillerato. El primer número fue con el apoyo de las directivas del Liceo Antioqueño de la Universidad de Antioquia, quienes nos proporcionaron el mimeógrafo para imprimirlo. Recordaba Rodrigo Gallego, uno de los integrantes del periódico y colaborador de Gotas de tinta, ya fallecido, que las directivas nos quitaron el apoyo con el pretexto de que contenía errores de ortografía. Lo cierto es que desde el principio, en Cosmos “introducíamos loa y condenación en nuestra pluma”. Su carácter era literario y libertario. Después, el Sindicato de Empresas Públicas de Medellín nos facilitaba el mimeógrafo. Los lectores y algunos profesores, como el ilustre Guillermo Ángel, nos daban dinero para el papel. Este gran maestro fue despedido del liceo por apoyar tan “subversivo” periódico. Muy jóvenes aún, el mundo de los años 60s. se abría maravilloso ante nosotros. Expulsado del Liceo a causa de Cosmos, me fui a otro colegio y allí fundé con Jairo Arango, Jarameo, otro periódico, menos literario que el anterior, pero también iconoclasta como éramos todos nosotros. Muchos años después, me encontré con la imagen de Guillermo Ángel en el Centro de Historia de Envigado, del cual él fue uno de sus fundadores.

Cosmos-portada
Portada del No. 4 de Cosmos, edición en mimeógrafo

Los estudiantes de la Universidad de Antioquia también tenían periódicos en aquella época. Sin duda, el más importante de todos era el de la Facultad de Medicina. Se llamaba U-235, viejo periódico fundado en 1945 por Héctor Abad Gómez y vuelto a publicar por su hija y unos amigos en 2007. Toda esa prensa jugaba un papel destacado en el movimiento estudiantil y se proyectaba más allá en la sociedad.

Desde el 2010 hasta ahora, Gotas de tinta nació como publicación en la web. Sus temas centrales son la literatura y la historia y también le abrimos las puertas a diversas opiniones sobre temas muy variados. Numerosos escritores y colaboradores han pasado por sus páginas. Los lectores están en muchos países y ciudades de nuestro país. El apoyo y difusión que ellos hacen de Gotas de tinta es invaluable. Como hace más de medio siglo, seguimos siendo quijotes que soñamos con un mundo mejor. Somos sensibles a la palabra, a la música, al arte, a la imagen, a la mirada tierna y dulce, al dolor humano y al anhelo de cambio y de paz.

Esperamos seguir contando con todos ustedes para los cambios de estructura en la página web que continuaremos haciendo. Sabemos que ello nos significará mayores esfuerzos y recursos en tiempo y dinero. Nuestros lectores, estamos seguros, sabrán valorar y harán sus aportes, de acuerdo a sus condiciones.

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En este número dedicamos varios artículos a un gran acontecimiento que se avecina: La firma de los acuerdos de La Habana. Sabemos que los cambios que se vienen incidirán en la historia y la literatura de nuestro país.

Valores que prometen. Este es el caso de Diana Villa, cuyos poemas publicamos en este número. Una novela póstuma de Carlos Fuentes, dedicada a Colombia; podemos ver dos fragmentos en la sección de Literatura > Novela. La cámara puede captar lo que el ojo humano a veces pasa desapercibido: es lo que apreciamos en Foto-arte. Y nuestros columnistas y otros merecen respeto y atención por sus ideas; algunos, como el español José María Mulet polemiza con los partidarios de la “medicina alternativa”. Carlos Mario Estrada nos recrea a un León de Greiff en Bolombolo con su video El país del sol sonoro, que mostramos en el Inicio o portada de Gotas de tinta. Y otras muchas cosas que hay en esta edición.

¡A degustarla y divulgarla!

Jairo Trujillo M.