28 – Editorial

Colombia entre la luz y la oscuridad

Colombia se debate hoy entre la luz y la oscuridad. La horrible noche de la que habla nuestro himno nacional no ha cesado. Todavía, como en el pasado, el problema de la tierra sigue siendo la piedra de toque de todos nuestros conflictos y la modernidad no ha llegado plenamente a nuestra cultura democrática. Somos un país donde la barbarie campea y las costumbres gamonales imperan en muchas de nuestras instituciones.

A esto hay que añadirle, para afianzar los vientos de la oscuridad,  que el país se ha narcotizado en todo el sentido amplio de la palabra. Tanto la droga alucinógena, como la del atraso y las ideas más retardatarias. Ayer fueron los grandes carteles, hoy son los miles y miles de cartelitos que se han esparcido en toda la geografía de nuestro país. Estos generan una enorme economía subterránea, que sirve de caldo de cultivo a los matones, a la corrupción, a los políticos y funcionarios de la extrema oscuridad, que gobernaron el país por varios años y que hoy tienen su gran soporte en el país del Norte. Ese país narcotizado es la base social de las fuerzas de la oscuridad que quieren retornar al poder.

De otro lado están los vientos de la luz, de la modernidad, de los cambios o más bien de la apertura hacia un país más justo, menos inequitativo, más moderno en su cultura. Pero lastimosamente la luz no es clara, no está unificada, no ha sido capaz de entender el momento histórico que vivimos. 

¡Cuándo será que podamos cantar …

Cesó la horrible noche
La libertad sublime 
Derrama las auroras 
De su invencible luz.

… y esas palabras correspondan a la realidad!

 

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Le damos la bienvenida a dos nuevos colaboradores: De Ceuta, España, a Carolina García, y de La Plata, Argentina, a Joaquín Molejón. Ambos participan con sus fotos en la sección Foto-arte.

Jairo Trujillo M.