30 – Editorial

Treinta ediciones y diez años:
sólo un grano de arena

Alcanzar treinta ediciones en diez años puede considerarse una gran cosa, pero son solamente un grano de arena en el amplio mundo de la cultura y de la vida. Hay muchos granos de arena por todas partes y todos ellos conforman una gran playa que baña la geografía de nuestra especie.

Ese logro ha sido posible gracias ustedes, queridos lectores, queridos escritores, queridos divulgadores de nuestra revista. Ha sido posible gracias a mi familia, a mis amigos de aquí y de allá, gracias a seres tan valiosos como Juan Manuel Roca y Juan José Hoyos. Y ha sido posible gracias a esos ninguneados de Urrao y de Pabón que han servido de inspiración a algunos escritos de la revista y que se reúnen al lado de los meandros del Penderisco a leer Gotas de tinta.

Los seres humanos tenemos una memoria que cuidar y conservar y defender. No podemos permitir que nos la arrebaten ni que nos impongan un alzheimer colectivo para imponernos otros valores y otras ideas. Por eso tenemos que defender nuestra historia y rescatar los valores avanzados y de progreso. Luis Tejada hace parte de nuestra memoria. Vivió en tiempos difíciles, en tiempos en que la horrible noche se negaba a dar paso a la luz de un nuevo día. Su espíritu nos ilumina y nos sirve de alimento para seguir su huella.

Los seres humanos también vivimos el presente, lo construimos y lo luchamos de muchas maneras. Debe ser un presente que todos los días sea mejor y más justo. 

Y finalmente, los seres humanos tenemos sueños, aspiraciones, deseos de un mundo mejor. Tenemos que hacer que esos sueños se desensueñen, que no sean castillos de arena. 

La lucha entre el progreso y el atraso, entre la ciencia y la oscuridad, entre la justicia y la barbarie es permanente. 

Como dijera Chaplin en el discurso final de El gran dictador: “El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. […] Pensamos demasiado, sentimos muy poco. Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades la vida será violenta, se perderá todo”. 

Los tiempos en que Chaplin dijo esto quieren revivirlos ahora. Por favor, digamos con él:

“Luchemos por el mundo de la razón. Un mundo donde la ciencia, el progreso, nos conduzca a todos a la felicidad.”

(Ver completo el discurso de nuestro querido Charlot en www.gotasdetinta.co/21-inicio/).